El Museo Würth La Rioja fue inaugurado el 7 de septiembre de 2007 con el objetivo principal de mostrar los fondos de la Colección Würth, una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más relevantes de Europa, iniciada en los años setenta por el empresario Reinhold Würth. Desde entonces, el museo se ha consolidado como una institución cultural que ha sabido aunar la colección con las distintas manifestaciones de la cultura contemporánea, y se ha convertido en un foco de conservación, creación, dinamización, investigación y divulgación cultural.
El museo está integrado en una de las sedes de Würth España, en el polígono industrial El Sequero, en Agoncillo (La Rioja) y comparte espacio con el principal almacén logístico, oficinas administrativas, autoservicio y bodega. Esta localización responde a una concepción de la cultura como parte integral de la vida y del trabajo, y a una visión empresarial que entiende el arte y la creatividad como parte esencial de su identidad corporativa. Desde esta perspectiva, el museo, de acceso gratuito, se presenta como un espacio abierto a la sociedad, con vocación plural y compromiso con todas las facetas de la creación artística.
La programación expositiva permite mostrar en España obras maestras de la Colección Würth a través de exposiciones temporales que se renuevan periódicamente y que se acompañan de actividades culturales y educativas gratuitas, dirigidas a públicos diversos y con especial atención al personal interno, clientes y proveedores de la empresa. El museo apuesta por una responsabilidad social comprometida, entendida como la voluntad de contribuir activamente al desarrollo cultural, educativo y social de su entorno. Ha construido un proyecto cultural inclusivo, orientado a públicos de todas las edades, intereses y capacidades, con el objetivo de fomentar el acceso al arte como herramienta de conocimiento y desarrollo personal.
La oferta cultural del museo desdibuja la frontera entre el arte y el diseño, la música, el cine, las artes vivas y el pensamiento. A lo largo de sus casi 20 años de vida, el museo ha diseñado programas culturales y educativos que han acercado al público a creadores contemporáneos de todas las disciplinas en encuentros, proyecciones, charlas y conciertos que han dejado una vívida huella en la memoria de la institución y de sus visitantes.
Arquitectura
Estructura arquitectónica del Museo Würth La Rioja
© Fotografía: Sergio Espinosa
El edificio del Museo Würth La Rioja es una muestra de arquitectura contemporánea concebida para reforzar la experiencia estética de la colección de arte, mientras mantiene la funcionalidad de un edificio empresarial.
El proyecto fue desarrollado por la ingeniería española Master y ejecutado por la empresa Torrella. El volumen arquitectónico se organiza en cuatro alturas, articuladas en dos bloques paralelos unidos por un gran atrio central, cerrado pero luminoso, que actúa como corazón del edificio. La cubierta acristalada de 1.400 m² que cubre este atrio es sin duda una de las protagonistas del edificio y actúa como imagen simbólica de la luminosidad, transparencia y accesibilidad del museo. Los planos inclinados de la cubierta favorecen la entrada controlada de luz natural y extienden hacia el exterior el espacio expositivo interior.
La superficie expositiva suma 3.100 m² en un espacio creado por líneas rectas e inclinadas, ángulos abiertos y cerrados, espacios abiertos y espacios cubiertos que mantiene coherencia con la fachada exterior y que se traslada también al jardín escultórico. El museo está además equipado con espacios activos que mantienen el atractivo estético del edificio, como el auditorio con capacidad para 300 personas, el espacio educativo visible desde el atrio interior, la tienda y la cafetería con grandes cristaleras abiertas al jardín, y la biblioteca visible desde las terrazas interiores del edificio.
Todos estos espacios están interconectados a través del eje vertical que supone la escalera escultórica del interior, llamada Nautilus, y del ascensor panorámico que permite contemplar la geometría y la luz del edificio.
Jardín escultórico
Ramón Cerezo (Barberà del Vallès, Barcelona, 1958)
Vacío del cilindro Nº 20, 2007
Acero corten
700 x 350 cm
Colección Würth España, Inv. 10.623
Fotografía: Laura Peña
© De la obra, Ramón Cerezo
El jardín escultórico del Museo Würth La Rioja se concibió como la extensión paisajística de la arquitectura interior del edificio. El diseño y la ejecución fueron desarrollados por el estudio DOM Arquitectura, que supo adaptar la estética arquitectónica a la morfología del terreno exterior. El jardín muestra una geometría orgánica inspirada en las formas de la naturaleza: ramas, cauces, grietas y hojas.
Los 8.600 m² del jardín están surcados por líneas irregulares que se entrelazan, se ensanchan y se estrechan, generando una red fluida que estructura el espacio. Volúmenes de madera emergen del suelo como plataformas para el descanso; muros de hormigón actúan como pasarelas; rocas irrumpen en la vegetación; cintas de árboles y surcos de corteza evocan el bosque; piedras redondeadas por el agua recuerdan el paso del tiempo. Todo ello unificado por las láminas de agua que crean un entorno dinámico, en el que las especies vegetales ofrecen una experiencia sensorial cambiante a lo largo del año. Los colores de las especies vegetales, como el lila de la lavanda o el rojo del liquidámbar, contrastan con los materiales del proyecto (césped, madera, hormigón). En los bordes del jardín se colocaron árboles altos (populus, quercus rubra, ginkgos y magnolios), alineados, que proyectan sombras sobre la pared blanca del almacén, delimitan el espacio y mantienen la coherencia geométrica del conjunto.
El jardín alberga piezas escultóricas de la Colección Würth España, algunas de ellas concebidas específicamente para este espacio (site-specific), como las obras de Richard Deacon (The Three of Us) y de Miquel Navarro (Libro de calibres), y otras piezas emblemáticas de los escultores Koldobika Jauregi (Kantu Ixila) y Félix Reyes (Conversación).
En el jardín se encuentra también la bodega privada de Würth España que fue construida inspirada en las bodegas tradicionales de La Rioja utilizando para ello material antiguo (piedra, madera, forja) recuperado de derribos y restauraciones en distintas localidades de la región. Además de un comedor con cocina, la bodega cuenta con un calado, cuya bóveda y paredes se construyeron con piedra antigua; la escalera de acceso fue revestida de cerámica que mantiene el barniz original, los dinteles son de roble antiguo y para el falso techo se utilizaron duelas de roble procedentes de barricas antiguas. La bodega mantiene la esencia tradicional, pero se integra en el espacio contemporáneo y vanguardista del museo.
Galerie
